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CONTEXTO

La Unidad de Asistencia de CONNEX es el órgano de implementación de la Iniciativa CONNEX. Su trasfondo es el siguiente:

 

Para muchos países en vías de desarrollo y economías en transición, la minería es un sector económico clave. En al menos 20 de dichos países, la extracción de recursos supone más del 20 % del PIB. Sumas desde 10.000 hasta 50.000 millones de USD fueron invertidas por países extranjeros en el sector extractivo de África desde el año 2000 hasta el 2012. Por consiguiente, las industrias extractivas ofrecen grandes oportunidades para el desarrollo económico.

 

A través de unos contratos justos y estables, dichas inversiones pueden movilizar los ingresos que los países individuales necesitan para alcanzar sus ODS, construir sus infraestructuras y crear oportunidades de empleo.

 

Los beneficios económicos que se obtienen a partir de la riqueza en recursos naturales son determinados de forma sustancial por complejos acuerdos comerciales entre el país anfitrión y los inversores extranjeros. Dichos acuerdos regulan la asignación de costes, riesgos, ventajas y beneficios. Pueden estar vigentes durante décadas y tener importantes impactos fiscales, económicos, medioambientales y sociales. Los contratos de inversiones extranjeras bien concebidos y cuidadosamente negociados pueden generar ingresos, impulsar el desarrollo y proteger los intereses, tanto del país anfitrión, como de los inversores extranjeros.

Sin embargo, muchos países de renta baja carecen de la capacidad necesaria para negociar con éxito contratos complejos y para hacer cumplir debidamente y supervisar la implementación de los mismos. En consecuencia, estos contratos a menudo fracasan a la hora de maximizar los potenciales beneficios y, en vez de eso, conducen a la pérdida de ingresos públicos, así como a la corrupción, la degradación y el agotamiento de los recursos y del medio ambiente, así como a riesgos para la salud y seguridad y a disturbios sociales.

 

Los mecanismos de asistencia existentes adolecen de lagunas notables, incluyendo la falta de conocimientos en el ámbito no jurídico (fiscal, económico, social) e industrial (geológico, minero, medioambiental), así como la falta de un apoyo suficientemente rápido y de un apoyo estratégico que aúne las inversiones en recursos naturales y las estrategias de desarrollo y, asimismo, existe una falta de confianza mutua.

 

Para abordar esta situación, los líderes del G7 lanzaron la Iniciativa CONNEX en 2014.